miércoles, 17 de febrero de 2010

Se dice "Señora Presidente", no "Presidenta"!!!

Saludos gente...

Me llego este interesante mail...
Leánlo y comenten...

Bendiciones,

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Escrito por W. Molina
Licenciado en Castellano y Literatura

Ya que con la presidente tica exacerbó el error del género. Vean como y porqué se debe decir : La señora Presidente.



CULTURA GENERAL...

En español, el plural en masculino implica ambos géneros. Así, que al dirigirse al público, NO es necesario (ni correcto) decir “mexicanos y mexicanas”, “chiquillos y chiquillas”, “niños y niñas”, panameños y panameñas etc., como el Presidente Vicente Fox puso de moda y hoy en día otros ignorantes (políticos y comunicadores) continúan con el error.

Decir ambos géneros es correcto, SÓLO cuando el masculino y el femenino son palabras diferentes, por ejemplo:
“mujeres y hombres”, “toros y vacas”, “damas y caballeros”, etc.

Ahora viene lo bueno: Detallito lingüístico... ¿Presidente o presidenta? – Aprendamos bien el español de una vez por todas:

¿Presidente o presidenta?

En español existen los participios activos como derivados verbales: Como por ejemplo, el participio activo del verbo atacar, es atacante. El de sufrir, es sufriente. El de cantar, es cantante. El de existir, existente.

¿Cuál es el participio activo del verbo ser?: El participio activo del verbo ser, es "ente". El que es, es el ente. Tiene entidad. Por esta razón, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se le agrega la terminación 'ente'.


Por lo tanto, la persona que preside, se le dice presidente, no presidenta, independientemente de su género.

Se dice capilla ardiente, no ardienta. Se dice estudiante, no estudianta. Se dice adolescente, no adolescenta. Se dice paciente, no pacienta. Se dice comerciante, no comercianta
La Sra. Cristina Fernández de Kirchner, para aquellos que andan atrasados de noticias, es la actual presidente de Argentina... y, no, su esposo no sólo hace un mal uso del lenguaje por motivos ideológicos, sino por ignorancia de la gramática de la lengua española. Y ahora en Venezuela, con el socialismo, también el presidente que tienen, hace uso de estas barbaridades.

Un mal ejemplo sería: La pacienta era una estudianta adolescenta sufrienta, representanta e integranta independienta de las cantantas y también atacanta, y la velaron en la capilla ardienta ahí existenta.


Qué mal suena ahora Presidenta, ¿no? Es siempre bueno aprender de qué y cómo estamos hablando.




Caso contrario en Chile, donde lo aplican bien: la Sra. Bachelet es Presidente.

Pasemos el mensaje a todos nuestros conocidos latinoamericanos, con la esperanza de que llegue a la Nación y a Amelia Rueda, para que hagan buen uso de nuestro hermoso idioma.

13 comentarios:

H3dicho dijo...

Yo me imagine que podria estar en error cuando me expresaba de "Presidenta", pero no estaba seguro..

Esta bastante interesante el toque..

.DNS. dijo...

buen post loc, ya era hora que alguien lo dijera

andrés dijo...

Es que hasta sonaba rro la palabra cuando es una designacion sin importar el sexo de quien lo lleve, es ocmo decir gerentA!!...

Buen post men

WOLVERINE dijo...

Mi gran sabidurìa acaba de ampliarse un poco màs :-) ja ja ja, es broma, siempre tuve mis dudas sobre cual era la forma correcta de llamar a Laura chinchilla despuès de las elecciones, no sabìa si llamarla presidente, presidenta o simplemente duende verde!!! :-)

Salu2 de WOLVERINE.

PD: Excelente post, gracias por la aclaraciòn.

Pablo Porras dijo...

amigas y amigos,

me encontre este articulo de fernando diez losada en la nacion que toca este tema donde se explica que esta bien decir presidenta:

Presidenta versus presidente
Fernando Díez Losada | [email protected]
Publicado: 2010/02/14
Filólogo

Con motivo de la elección de una mujer en la presidencia de la República, ha surgido un problema lingüístico: ¿la presidente o la presidenta? La reciente Nueva gramática de la lengua española lo explica:

“2.5i Son sustantivos de una sola terminación (esto, sin variantes en –a) muchos nombres de persona acabados en –nte que proceden en gran parte de participios de presente latinos. Cabe usarlos, por tanto, con modificadores masculinos o femeninos, como en He tenido {muchas estudiantes aplicadas-muchos estudiantes aplicados} . La misma alternativa se aplica, entre otros, a estos sustantivos: agente, amante, aspirante, cantante, combatiente, concursante, delincuente, demandante, denunciante, descendiente, donante, drogodependiente, escribiente, garante, informante, manifestante, narcotraficante, penitente, pretendiente, remitente, representante, simpatizante, televidente, terrateniente, traficante, durmiente, viajante, viandante .

2.5j Se dan algunas oposiciones –ante/–anta y –(i)ente/ –(i)enta, sin connotaciones particulares o significados añadidos, aunque no todas las voces se usan en todos los países hispanohablantes. Se trata de casos como los siguientes:

cliente/clienta; comediante/comedianta; dependiente/dependienta; figurante/figuranta; intendente/intendenta; presidente/presidenta ;sirviente/sirvienta.

No obstante, en algunos países se emplean –con distinto grado de extensión– estos sustantivos como comunes respecto al género. Así, por ejemplo, la cliente alterna con la clienta tanto en el español europeo como en el americano. Tiende a elegirse la primera variante como forma preferida en amplias zonas de Chile, México y las áreas centroamericana y caribeña... Alternan la presidente y la presidenta en muchos países americanos”.

Y el Panhispánico ofrece su posición: “ presidente . ‘Persona que preside algo’ y, en una república, ‘jefe del Estado’. Por su terminación, puede funcionar como común en cuanto al género (el/la presidente); pero el uso mayoritario ha consolidado el femenino específico presidenta” .

GAlcidesS dijo...

Entonces, Laura no es mi presidenta, es mi presidente, je je.

Saludos.

El mae del bajo dijo...

corrijo se dice el predidente arias aun.. de aqui a 4 años mas...

ROB dijo...

Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE):
Presidenta: Mujer que preside.
La RAE acepta el término presidenta, por lo cual es correcto, por más extraño que se escuche. Yo utilizo el vocablo presidente, pero, como hablante del español no puedo permitir que alguien corriga a otro que utiliza un término correcto.

ROB dijo...

Disculpen el error, escribí corriga y es corrija.

Mariocr (Uro) dijo...

Di... Es q la RAE aprueba cualquier palabra q se vuelva d uso cotidiano para validarlas como usadas en el idioma... Dista mucho d si está bien o mal...

Grax a [email protected] por sus comments!

ROB dijo...

Claro, pero el hecho de que la RAE la acepte la hace una palabra "correcta". A mí en lo personal no me gusta el término presidenta, pero, si alguien desea utilizarlo está en todo su derecho.

Alfredo dijo...

Como el artículo se lo atribuye en la web una tal:
W. Molina Licenciado en Castellano y Literatura
(y no en Castellana y Literaturo) (sic)

RESPUESTA LÓGICA

Querida Profesora (¿o será profesor?) de castellano y literatura:

Como usted comprenderá el idioma no es un ente recto, inamovible y exacto –debería saberlo por su profesión- las lenguas son vivas, se nutren, cambian y modifican con el uso y con el tiempo; las regiones, los estratos sociales, la diversidad cultural, el devenir y uso cambian de modo que no es la regla la que hace al hablante, sino el hablante quien construye reglas y usos que la transforman. De este modo el castellano –al igual que todas las lenguas del planeta- se remozan en su temporalidad y construyen –de acuerdo a las circunstancias y la ideología- sus modos de hablar, sus constructos gramaticales, sus acuerdos comunicativos, sus maneras de expresarse y las habilitan y cambian. ¡Si! la ideología es una de las herramientas que más intervienen en la construcción gramatical y en el uso del idioma, así tenemos que el porvenir incierto es “negro” debido al racismo imperante cuando dicho término se impuso, ser indio es ser “ignorante” ya que el uso, abuso y dominio imperante en la colonialidad le atribuía a los indígenas dicha condición –mientras eran esclavizados y torturados y el “trabajador” blanco colonial les pegaba con el látigo para que cumplieran con su “deber”.
De esta manera podemos comprender que la gran cantidad de metáforas, términos, alusiones, construcciones gramaticales y modismos en las lenguas disfruten del “marco ideológico imperante” para subjetivar, aludir, señalar y reforzar ideologías y formas de dominio que imperan sobre otras y como las “reglas” son a su vez parte de ese entramado ideológico e ideologizante que le dan, le otorgan, le entregan al “bien hablado” una “superioridad” sobre el común de las personas.
Ahora bien la mujer –ese género excluido, dominado, minimizado e invisibilazado por siglos y siglos al cual UD pertenece- ha sido excluida del grupo humano en muchísimas formas, esto es fácilmente comprobable con una pequeña revisión histórica –derecho humanos, al voto, al ejercicio de profesiones, a cargos públicos, a expresarse, a opinar, a ejercer su sexualidad, etc.- tratada como una “minoría” -cuando son el 50 % de la humanidad-, sin hablar de otros horrores al que se han visto sometidas –quemadas como brujas, extirpación de clítoris, esclavas, vejaciones, violencia de género, etcétera- que no dejan de ser importantes pero que no el intrigulis de esta respuesta.
En definitiva, el aporte que se hace dándole sentido y fuerza al uso del lenguaje de género es una vindicación necesarísima para visibilizar y colocar al género femenino en el justo lugar que le corresponde. Quizá ud. tenga razón en algunas reglas gramaticales que defiende con tanta vehemencia – la aseguro que si avocara la misma para la defensa del género al que pertenece, tendríamos gran parte de la pelea ganada- pero con ello esconde la verdad de lo que la motiva y que no es otra que “demostrar” que mientras los presidentes sudamericanos progresistas son unos “mal hablados” los de derecha como Bachelet (me extraña que no hubiera aludido a algún buen ejemplo de Álvaro Uribe) son la demostración de la cordura y el “bien hablar”, dicho de otro modo una razón i-d-e-ó-l-o-g-i-c-a.
Triste posición, que como dije al principio, defiende las reglas y no la justicia; coloca la “juricidad” por encima del sentido común demostrando que está tan pendiente de las reglas que obvia la realidad, triste verdad de la posición conservadora.
Por último la “sonoridad” del lenguaje de género puede sonarle mal a usted y muchos que como usted piensan que las cosas deben permanecer inamovibles, gracias a Dios cada día se avanza más y más en los derechos del hombre Y LA MUJER.
Alfredo Canale, sin más licenciatura que el grito del excluido y la excluida.

María Teresa Casalta de García M dijo...

presidente. ‘Persona que preside algo’ y, en una república, ‘jefe del Estado’. Por su terminación, puede funcionar como común en cuanto al género (el/la presidente; → género2, 1a y 3c): «La designación de la presidente interina logró aplacar la tensión» (Clarín [Arg.] 10.2.97); pero el uso mayoritario ha consolidado el femenino específico presidenta: «Tatiana, la presidenta del Comité, no le dejaba el menor espacio» (ÁlvzGil Naufragios [Cuba 2002]). Sobre su escritura con mayúscula o minúscula inicial, → mayúsculas, 4.31 y 6.9.


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